muy cerca de mi ocaso ,yo te bendigo ,vida porque nunca me diste ni esperanza fallida, ni trabajo injustos, ni pena inmerecida. porque veo al final de mi rudo camino que fui el arquitecto de mi propio destino. Que si extraje las mieles o la hiel de las cosas, fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas. cuando plante rosales, coseche siempre rosas.
cierto a mis lozanias va a seguir el invierno, mas tu no me dijiste que mayo fuese eterno. Hallé sin duda largas las noches de mis penas, mas no me prometiste tan solo noches buenas y en cambio tuvre algunas santamente serenas...
Amé, fuí amado, el sol acaricio mi paz. vida nada me duele ¡¡vida estamos en paz!!
ANONIMO
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