AMOR Y GUERRRA
Eduardo no podía resbalar mas dentro del precipicio en que se había convertido su existencia y tras una ruptura sentimental ,se intento suicidar .Todavía conservada las venas, aunque al final no tuvo valor suficiente para alcázar su objetivo y se vendo las heridas, por eso se apunto de voluntario a esa misión tan arriesgada, porque no le importaba morir,
Todo cambión cuando conoció a Vanesa, ella se cruzo en su camino en medio de una carretera de tierra que partía en dos, como la guerra ,una aldea perdida de la antigua Yugoslavia una zona de disputa entre los serbios y los croatas. Estuvo apunto de ser atropellada por las gruesas ruedas del jeep que conducía aquel oficial hispano que trabajaba como observador de la ONU. El vehículo tuvo que frenar en seco y se quedo parado a escasos centímetros de ella. La mujer huía despavorida de una pequeña iglesia en llamas.
Sus brazos se agitaban en alto y dibujaban aspavientos que mostraban una solicitud de auxilio desesperada La cara de dolor de esa campesina marcaba un rictus de terror y estupefacción .Acababa de pasar una mermada columna humeante de tanques croata que intentaba reagruparse y en su retirada, algunos fanáticos habían disparado a todo lo que representaba al enemigo y ese lugar sagrado para el adversario era un blanco perfecto, fácil y sin peligro de respuesta. Eduardo, en un gesto automático , se acicalo la boina azul y mientras olvidaba su cometido, la ayudo a subir a su vehículo
Vanesa era una joven viuda morena, recia e imponte , con manos callosas que parecía una jugadora de baloncesto, pues le .sacaba mas de veinte centímetros al militar. Estaba herida en un costado y sin importarle su corte, suplicaba en ingles al soldado que la acompase y le ayudase. Ambos bajaron del todo terreno y se dirigieron al templo. La cúpula se había derrumbado y columnas y escombros se acumulaban en el suelo entre pequeños focos ardientes. Ella señalo un punto concreto y debajo del mismo, un niño de seis o sietes años atrapado entre un bloque de piedra blanca emitía un llanto.
