LA BELLEZA DE LOS SIMPLE
En la esquina de una mañana cualquiera, donde el sol apenas se atreve a entrar por la ventana, vive lo extraordinario disfrazado de rutina.
Clara lo descubrió un martes. No fue un día especial: no había cumpleaños, ni noticias importantes, ni
cambios que anunciar. Solo el sonido del café al caer en la taza, el olor tibio del pan recién tostado y el leve crujido del suelo bajo sus pies del cazos. Y sin embargo, algo era distinto.
Se sentó junto a la ventana. afuera, un hombre caminaba despacio con su perro; una mujer regaba plantas que parecían agradecerle inclinándose hacia ella; un niño reía por algo que la vida, en su forma mas pura, no gritaba.....susurraba
Recordó cuantas veces había esperado grandes momentos para sentirse viva; viajes,logros,celebraciones. .Pero ahí, con la taza caliente entre las manos, entendió algo simple y enorme: la vida no ocurre en los momentos extraordinario, sino en los que parece no importar.
El calor del sol en la piel , una conversación breve pero sincera, el silencio compartido, el olor de la lluvia antes de caer... pequeñas cosas que no hacen ruido, pero sostiene todo
laura pereira
