Esta revuelta tarde me lleva a Bath
y a ti. pero no a ala ciudad de reposadas
calles.ni a quien tu debes ser en el día de hoy.
La habitación se agranda en la penumbra
mientras llueve en la calle suavemente.
Hay. en la chimenea. un fuego que calienta
nuestros cuerpos desnudos. y que alumbra
el vasto espacio con insuficiencia.
Es la luz que merecen las llamas de tu pelo
y el intimo reposo de las sabanas; sobre la alfombra
y el contra el rojo ardiente, haces tu cuerpo danza.
Te tiendes o caminas . y conversas
con repentina seriedad . me escucha tu sonrisa.
Como si el mundo fuese solo un exceso vano
en nuestras solas existencias.
Ahora que solo en nuestras vidas hay
la existencia del mundo. ¿O acaso has encontrado, de nuevo las paredes
de igual habitación en un pais extraño?
Si contigo el azar fue tan benigno
extrema su rigor con quien recuerda+
una tarde tan larga en Bath.
que penetro en la noche hasta las luces rotas
de un día casi eterno
Aquella habitación que. guarda ahora
solo el recuerdo vivió de un único habitante:
ese que contemplaba. desde un lecho vacío.
la escasa realidad de un destruido fuego
ALEJANDRO Q
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