Qué suerte la mía
coincidió contigo en esta vida,
entre tantas rutas posibles
entre tantas almas perdidas
No fué azar, fué distinto sin hacer ruido,
dos historias cansadas de nada
hallándose en el mismo sentido.
Que suerte la mía, de verdad
encontrarte sin tener que buscar
reconocerte como hogar
en un mundo que no sabe esperar
Y si mañana todo termina
si la vida moviera a sus hilos,
nadie me quitase la dicha
de haber coincidido contigo.
Encarni
No hay comentarios:
Publicar un comentario