Águila de guerra debatía con el general de los confederados. Pintado y tocado con plumas, se afanaba en dejar claro que su pueblo no se rendiría. El general le escuchaba atentamente. Después expuso sus condiciones: debía dejar la lucha y confinarse en una reserva, así tendría su propia tierra.
Águila de guerra aceptó, y así se configuraba una nueva reserva en el estado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario